Naturgas 
Palabras de Orlando Cabrales Segovia

PALABRAS DE ORLANDO CABRALES SEGOVIA EN EL VIGESIMO CONGRESO DE NATURGAS

Para mi es un honor darles la bienvenida a la vigésima edición del Congreso de Naturgas. En los últimos años que he tenido el placer de participar en este Congreso, he sido testigo de su calidad, lo que refleja el desarrollo de este sector que a la fecha representa el segundo energético de Colombia.


Todas las proyecciones de las agencias internacionales muestran al gas natural como el combustible fósil de mayor crecimiento en la matriz energética mundial. Para muchos es el energético de transición hacia una economía con menores emisiones de carbono.


El ex-presidente Felipe Calderón de México y Jason Bordoff de la Universidad de Columbia en NY nos darán la visión internacional del papel del gas natural en el futuro energético y las tendencias que moldean la matriz energética mundial.


El gas natural no solo es competitivo, sino también tiene atributos de seguridad, calidad y continuidad del servicio como lo atestiguan los más de 8.600.000 usuarios de este combustible en Colombia en donde el 85% pertenece a los estratos 1, 2 y 3.


Igualmente, el gas natural representa el 35% de la energía que utiliza la industria en Colombia para sus procesos productivos, por encima de la energía eléctrica y el carbón.


Además, por sus propiedades de bajo contenido de carbono, el gas natural debe constituir uno de los principales instrumentos para el cumplimiento de las metas de reducción de CO2 que el Estado Colombiano se impuso en el Acuerdo de París de 2015 (COP21).


El gas natural también es fundamental para la competitividad de nuestra economía incidiendo decisivamente en las tarifas eléctricas; en el desempeño de la industria; y cada vez más en los sistemas de transporte que redundan en una mejor calidad del aire y un mayor bienestar en nuestras ciudades.


Nuestra meta desde Naturgas es que el gas natural ocupe el primer lugar de la canasta energética del país.


Repasemos la situación y los retos que tenemos en cada uno de los eslabones de la cadena.


ABASTECIMIENTO Y SUMINISTRO


Aplaudimos el ejercicio riguroso que ha liderado la UPME con la expedición el año pasado del Plan de Abastecimiento de gas Natural. Con respecto a una eventual infraestructura de regasificación desde el Pacífico colombiano, si bien tenemos algunas diferencias en cuanto a la estimación de la demanda petrolera, las soluciones de confiabilidad, el impacto en la demanda de gas y la participación del sector eléctrico, el ejercicio muestra la gran importancia que le da el gobierno colombiano a generar señales de inversión en el sector de gas natural a mediano y largo plazo.


El análisis de Pablo Roda, consultor contratado por Naturgas para analizar el Plan de Abastecimiento, muestra que tendríamos suficiencia en el abastecimiento de gas natural hasta el año 2025, teniendo en cuenta dentro de la oferta la infraestructura de Regasificación de Cartagena que entró en operación en diciembre de 2016.


Esto nos debe llevar a tomarnos un tiempo adicional para pensar bien la decisión sobre la regasificación del Pacífico y darle un compás de espera a los resultados que puedan dar las muy importantes inversiones exploratorias que se proyectan tanto costa adentro como costa afuera en los próximos años.


No podemos olvidarnos, además, del compromiso de Venezuela de suministrarle gas a Colombia, asunto que deberá materializarse en algún momento a pesar de los momentos difíciles que atraviesa la relación bilateral.


No obstante lo anterior, es imprescindible mejorar la competitividad del país para atraer más inversión nacional y extranjera en petróleo y gas. Resulta esto fundamental para nuestra seguridad energética, la competitividad de nuestra economía y la generación de empleo y de ingresos fiscales, tanto en lo nacional como en el ámbito territorial.


Celebramos las inversiones proyectadas este año con vocación a gas natural tanto en costa adentro como en costa afuera que ascienden a US$ 700 millones aproximadamente.


Pero necesitamos más.


El país sigue siendo muy inexplorado en comparación con otras naciones productoras y tiene el potencial suficiente que solo se materializará con más inversión.


Desde Naturgas, reconocemos que el desarrollo del “offshore" es complejo, costoso y toma tiempo. Por eso le hacemos un llamado al Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos para que siga promoviendo el desarrollo de esta actividad. El camino recorrido de la minuta del 2014; las múltiples asignaciones de contratos de E&P en el Caribe a compañías de talla internacional en los últimos años; y la aprobación de las zonas francas han sido pasos importantes, pero no suficientes. Se debe flexibilizar aún más los términos contractuales y buscar incentivos fiscales adicionales para proyectos costa afuera que, según la información disponible, son principalmente de gas.


Tampoco debemos olvidarnos del potencial que tiene el país de gas metano asociado al carbón (CBM) y shale gas. Si bien estos proyectos revisten dificultades cuando existen diferentes titulares mineros y petroleros, pueden ser una alternativa muy importante de abastecimiento en el mediano plazo.
Además de las señales fiscales, hay que trabajar para superar las inmensas dificultades que enfrentan las empresas en la ejecución de los proyectos. La primera es la percepción equivocada de que el desarrollo minero energético supone la destrucción de nuestras fuentes de agua.


Ese es un falso dilema.


Según el Estudio Nacional del Agua del IDEAM, el sector de petróleo y gas representa el 1.6% del consumo nacional de agua. Los sectores agrícolas y pecuarios representan casi el 60% de este consumo, sin contar los mayores impactos que causa la deforestación.


También estamos abusando de los mecanismos de participación popular donde decisiones que deben ser técnicamente justificadas sobre los grandes proyectos de inversión se toman al calor de la desinformación y las emociones.


Se requiere un diálogo al más alto nivel estatal, liderado por el Jefe del Estado y con la participación de las altas Cortes y los principales partidos políticos representados en el Congreso de la República, para discutir cómo darle viabilidad a los grandes proyectos de infraestructura y ofrecer la articulación necesaria entre lo nacional y lo territorial para impulsar el desarrollo económico del país.


En la agenda del Congreso tendremos la participación del presidente de la ANH y de los principales jugadores en la exploración y producción de gas natural (como son Ecopetrol, Hocol, Caracol y Anadarko) con su visión sobre el mercado y los retos que enfrentan en sus actividades.


TRANSPORTE.


En el 2017 se estiman inversiones en transporte de gas natural en USD$ 210 millones que representan aproximadamente 240 kilómetros de gasoductos.


Pero también en este capítulo se requieren mayores esfuerzos.


Para poder conectar nuevas fuentes de suministro, no solo desde los lugares principales de producción, sino también desde los campos menores, y poder atender el crecimiento de la demanda, se requiere realizar inversiones muy importantes para expandir la infraestructura de transporte de gas natural.
El Ministerio de Minas y Energía está dando señales importantes en favor de la construcción de infraestructura de transporte a través de un procedimiento de convocatorias de los proyectos prioritarios identificados en el Plan de Abasteciendo de Gas y a partir del proyecto de resolución para el llamado “Open Season”, que permitirá agilizar los proyectos de transporte.


No hay duda de que en este frente registramos avances como seguramente lo constatarán los directores de la Creg y la Upme en sus intervenciones de mañana.


Nos preocupa, sin embargo, que frente a los otros proyectos de iniciativa privada, no se están dando los incentivos correctos para materializar la nueva infraestructura. Una de las variables decisorias es el WACC (tasa de retorno), que está quedando artificialmente bajo por la metodología sugerida.
Por otro lado, es clave que se den señales tarifarias adecuadas para que los activos que cumplen más de 20 años sigan siendo operados mientras sea técnica y económicamente viable hacerlo. Sería lamentable que se generen señales para abandonarlos y construirlos nuevamente, lo cual produciría incrementos tarifarios e ineficiencia en las inversiones.


DISTRIBUCION


Las distribuidoras de gas natural siguen con su labor imparable de conexión de nuevos usuarios y áreas en el país. Terminamos el año 2016 con 8.627.947 usuarios (industriales, comerciales y residenciales). En 2016 se lograron conectar 508.361 usuarios nuevos y se adicionaron 35 nuevos municipios, para un total de 706 municipios atendidos con gas natural.


En total tenemos una cobertura residencial cercana al 60%, que similar a la que tiene los Estados Unidos.


Este año 2017 se invertirían USD$ 81 millones en redes de distribución y tecnología, para atender 309.000 nuevos usuarios. Lo anterior permitirá expandir el servicio a 17 nuevos municipios.


Con esta proyección a finales de este año estaríamos acercándonos a los 9 millones de usuarios, la mayoría de ellos pertenecientes a familias de bajos ingresos.


En los múltiples retos que tiene el país en la implementación de los acuerdos de paz y el posconflicto, el gas natural ha demostrado la vocación de generar bienestar en las poblaciones que atiende. Según el DANE, hoy hay todavía alrededor de 1.300.000 familias que cocinan con leña. El sector sigue dispuesto a ampliar la cobertura.


Es necesario contar prontamente con una nueva metodología tarifaria de distribución que permita llevar el servicio a nuevos municipios, eliminar las asimetrías tarifarias entre municipios cercanos y brindar tarifas más competitivas a la industria.


Por otro lado, con los recursos disponibles en el Presupuesto General de la Nación para 2017 y la adición presupuestal que se encuentra en trámite en el Congreso de la Republica, hemos proyectado que el déficit presupuestal para cubrir subsidios y contribuciones de gas natural en 2017 sería cercano a los 350.000 millones de pesos.


Este es un tema que nos preocupa porqué amenaza seriamente la suficiencia financiera de las empresas.


Frente al Fondo Especial Cuota de Fomento resulta fundamental la apropiación de los recursos provenientes de la tarifa que le pertenecen al Fondo y que superan los 80 mil millones de pesos. Es crítico que se revise la metodología de asignación actual con el fin de permitir la cofinanciación de un porcentaje más alto para la acometida de las familias de estratos 1 y 2 (actualmente limitada al 30%). Así se estimularía la conexión de un número importante de estos usuarios que se encuentran anillados, pero no conectados.


En la agenda del Congreso tendremos también la visión de TGI y Promigas sobre sus retos en el transporte y la distribución.


COMERCIALIZACION


Han pasado cuatro años desde la expedición de la regulación del mercado mayorista. Al revisar cuidadosamente sus resultados, vemos con preocupación que los objetivos buscados en su momento, como la liquidez del mercado, no se han materializado. De hecho, por el contrario, la inflexibilidad del esquema ha ocasionado sobrecostos importantes, como obligar a las empresas a transar un producto diario 100% firme, que no permite gestionar las variaciones naturales de la demanda y lleva a pagar más gas del realmente consumido, o a venderlo a un precio menor del que se compró.


Adicionalmente, dichas restricciones conllevan a que las empresas y usuarios no puedan contratarse con una antelación mayor a unos cuantos meses antes de la finalización de sus contratos vigentes, lo cual los deja expuestos a las condiciones presentes del mercado en ese momento. Para completar, tales condiciones impiden que se pueda garantizar precios y cantidades para nueva demanda.


Discrepamos con el trasfondo de la propuesta de modificación a las condiciones del mercado que presentó la CREG el año pasado, dado que lo que se necesita no son más restricciones y centralización en las decisiones sino mayor flexibilidad que permita contratar a largo plazo y con productos que se ajusten a las características de la demanda. En ese sentido aplaudimos la gran disposición de la CREG para escucharnos y establecer un dialogo abierto al respecto.


A este respecto tendremos las apreciaciones del Gestor del Mercado y del Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios el día de mañana.


En relación con la comercialización minorista, nos preocupa la propuesta actual de remuneración de los gastos de AOM dado que utiliza la mediana de los datos, la cual no es una función para medir eficiencia. También propone utilizar los resultados de un modelo obsoleto calculado con información de hace más de 13 años; año en el cual los usuarios de gas natural en el país eran 3.1 millones y no los 8.6 millones de hoy en día.


Necesitamos una metodología (para definir el AOM) que tenga en cuenta las diferencias entre los distintos mercados y utilice los datos disponibles más recientes.


En cuanto al margen de la actividad, vemos con agrado que en la propuesta se incorporen temas como el riesgo por efecto de tasa de cambio y el ciclo de efectivo. No obstante, consideramos que se presenta una asimetría inexplicable entre la determinación del margen de la actividad de comercialización de energía eléctrica y el de gas natural.


Nuestro objetivo en Naturgas es crear nuevos mercados y nueva demanda que permita una participación creciente del gas natural en nuestra matriz energética.
Miremos el caso de la industria y del transporte.


AUTOGENERACION E INDUSTRIA


Conforme al estudio realizado por Hart para la UPME en el año 2014, la autogeneración y la cogeneración con gas natural alcanza 970 MW, que equivale a un 45% del total de la autogeneración y cogeneración del país (2100 MW). Esto representa un consumo de alrededor del 20% del total de la demanda de gas natural del país.


Según este mismo estudio, existe un potencial de nuevos proyectos de autogeneración y cogeneración, para todos los energéticos, de 700 MW promedio al año. Este enorme potencial para desarrollar proyectos de autogeneración y cogeneración utilizando gas natural podría reducir los costos de la industria en materia de energía y hacerla más competitiva.


GAS NATURAL VEHICULAR (GNV)


Consistente con los planes de acción derivados de la estrategia de desarrollo bajo en carbono y con el fin de avanzar en la reducción de gases de efecto invernadero con el que se comprometió el país en el COP21, el GNV se convierte en la mejor opción para el rápido cumplimiento de estas metas a través de un cambio tecnológico en el transporte.


El uso del GNV disminuye las emisiones de material particulado (MP) en más de un 90%, en comparación con el Diesel. Los efectos favorables que el gas vehicular ha tenido en las ciudades son innegables, especialmente en salud pública.


El bajo nivel de material particulado y de óxidos de nitrógeno que tiene el gas natural, así como la reducción entre el 20% y 30% de las emisiones de CO2 frente a los combustibles líquidos, permite una reducción en las enfermedades respiratorias, segundo evento con mayor numero de casos en el país.


En Colombia, según el DNP, los costos asociados a la contaminación de aire a nivel urbano ascienden a 1.95% del PIB, $6.4 billones de pesos, equivalentes al precio de subasta de ISAGEN.


Desde que Medellín introdujo el gas natural en dos de las nueve cuencas del sistema de transporte público y los recolectores de basura, se ha evitado la emisión de 706 toneladas de material particulado.


Estamos convencidos de que la solución al grave problema de la calidad del aire del Valle de Aburrá y las otras ciudades principales pasa en buena parte por una mayor penetración del gas natural en el transporte.


Transmilenio está en proceso de comprar alrededor de 700 buses este año y nuestra apuesta es que esa nueva flota tenga un altísimo porcentaje de buses dedicados a gas natural. Según estudio de la Universidad de los Andes, reemplazar la flota de SITP de Bogotá por buses a GNV representaría una reducción total en 10 años de 11.7 millones de toneladas de CO2 y de 6.000 toneladas de material particulado.


El beneficio no solo es ambiental, sino también económico.


El uso de gas natural para transporte masivo le ha permitido a la ciudad de Medellín ahorrar entre 2011 y 2017 un estimado de $44 mil millones de pesos, por menor costo de combustible frente al diésel en los buses articulados del sistema de transporte Metroplús.


El ahorro estimado para Bogotá es de $220.000 millones de pesos en 10 años si se reemplaza toda la flota de Transmilenio.


Además, el uso de GNV en lugar de gasolina o diésel permite ahorros para el Gobierno Central. Recordemos que entre los años 2004 y 2014, los gastos asociados a subsidios y al Fondo de Estabilización de Precios de los combustibles ascendieron a cerca de $26 billones de pesos.


Además del beneficio ambiental y económico, las inversiones en estaciones de servicio y talleres –además de incentivos de las compañías- superan los USD$ 900 millones, generando una industria con cerca de 10 mil empleos directos.


Colombia cuenta con infraestructura de 752 estaciones de GNV para atender aproximadamente 570 mil vehículos a gas natural.


Pero la apuesta no se limita a los vehículos livianos y a los sistemas de transporte de pasajeros.


Según estudio del Banco Mundial, en caso de sustituir la flota de camiones a diésel en Colombia a gas natural, se dejaría de emitir 3 millones de toneladas de CO2 y 14 millones de toneladas de material particulado.


Con este fin, se le ha solicitado al Ministerio de Comercio incluir un cupo para los vehículos dedicados a gas natural con un gravamen arancelario del 0%, similar al propuesto para los vehículos eléctricos, para el cual se contemplan 3000 unidades.


También confiamos en que el Ministerio de Ambiente y de Minas y Energía mantengan los incentivos vigentes para el transporte con gas natural.


Sobre este tema del GNV, tendremos el viernes la intervención de Josep Ariño Sarrato, experto en movilidad de la ciudad de Barcelona, y un selecto panel con los presidentes de EPM, Terpel y Gas Natural de Bogotá.


Por último, el sector empresarial debe jugar un papel muy activo en los inmensos retos que tiene el posconflicto para Colombia, para lo cual, señor vicepresidente, sus luces y las del consejero Rafael Pardo el día de mañana serán de mucha utilidad.


Igualmente, como sector minero energético, estamos muy interesados en conocer los avances de los diálogos de paz con el ELN en la ciudad de Quito por parte de Juan Camilo Restrepo, jefe negociador de la delegación del gobierno colombiano.


Señor Vicepresidente y señor Ministro: El sector del gas natural ha crecido con el país desde que el Presidente Barco lanzó su programa de masificación del producto hace 30 años.


Es un sector que proyecta invertir más de mil millones de dólares este año.


Es un sector que contribuirá a los retos del posconflicto llevándole energía competitiva y de bajo carbono a las comunidades, a las ciudades y a la industria.


Tanto ustedes en el gobierno como nosotros desde el sector empresarial tenemos la gran responsabilidad de asegurar que las señales que se den garanticen que el desarrollo de este sector continúe. Estén seguros que nosotros responderemos de manera comprometida a los retos que nos impone el cumplimiento de las metas de un sector con ventajas ambientales, sociales y económicas tan importantes como el nuestro.

Muchas gracias,

Orlando Cabrales Segovia