Los permisos abarcan cerca de 17.000 kilómetros cuadrados frente a la costa de Kenitra y tendrán una vigencia de tres años. El objetivo es atraer inversiones y reducir la dependencia energética del país.
El Gobierno de Marruecos concedió 10 nuevas licencias para la exploración de petróleo y gas en aguas profundas del océano Atlántico, como parte del proyecto Gharb Deep Offshore.
La ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible, Leila Benali, informó que los permisos tendrán una vigencia de tres años y estarán orientados a la búsqueda de hidrocarburos frente a la costa atlántica de la región de Kenitra.
Las licencias fueron adjudicadas a una asociación conformada por la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) y Murphy Morocco Oil, filial de la compañía estadounidense Murphy Oil.
Área de exploración
Los permisos comprenden una superficie marítima cercana a 17.000 kilómetros cuadrados en aguas profundas del Atlántico.
El programa contempla una primera etapa de reprocesamiento y análisis de datos sísmicos tridimensionales, con el objetivo de identificar estructuras geológicas bajo el lecho marino antes de avanzar hacia posibles perforaciones exploratorias.
La empresa adjudicataria deberá realizar las inversiones necesarias para los trabajos de prospección sísmica y perforación, además de cumplir los compromisos técnicos y financieros establecidos en el contrato petrolero.
Exigencias ambientales
Los acuerdos obligan a respetar las normas nacionales e internacionales de protección del medio marino, incluida la elaboración de estudios de impacto ambiental antes del inicio de cualquier actividad en la zona.
Asimismo, la compañía deberá presentar informes periódicos sobre los resultados de la exploración y la información geológica, técnica y financiera obtenida, con el fin de facilitar el seguimiento del proyecto y fortalecer la gobernanza del sector energético.
Marruecos depende en gran medida de las importaciones para atender su demanda de petróleo y gas. Por ello, el país busca intensificar la exploración de recursos nacionales y aprovechar sus reservas de esquisto bituminoso para reducir su dependencia energética.
Fuente: Rumbominero








