El estudio Brújula Minera 2026 muestra que la credibilidad de la información de la compañía pasó del 61 % al 71 %. Foto: Drummond
Sus acciones sostenibles promueven el desarrollo integral en comunidades de Cesar y Magdalena.
Drummond Ltd. mantiene su posición como uno de los principales productores y exportadores de carbón de Colombia, mientras avanza en una estrategia que combina la operación minera con acciones ambientales, sociales y de desarrollo territorial.
La compañía señala que este trabajo también ha contribuido a dinamizar las economías de los departamentos del Cesar y Magdalena.
Uno de los indicadores que refleja esta transformación es el de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), que, de acuerdo con cifras del Dane, pasó de 69 % en 1993 a 20 % en 2023 en el corredor minero. A esto se suma la generación de empleo: la empresa reporta cerca de 10.500 puestos de trabajo directos y alrededor de 50.000 indirectos.
“Queremos que los jóvenes tengan más herramientas, que las comunidades cuenten con más capacidades productivas y que la región fortalezca sectores complementarios como agroindustria, servicios, turismo, logística, energías y economía circular”, aseguró José Miguel Linares, presidente de Drummond.
En materia de inversión social, la empresa destinó más de $146.000 millones durante el año a iniciativas relacionadas con formación, empleabilidad, emprendimiento y desarrollo comunitario. Entre 1995 y 2025, notificó aportes por US$ 15.284 millones en regalías, participación por precios altos e impuestos.
Una operación con enfoque ambiental
La gestión ambiental es otro de los componentes de la estrategia de Drummond. Trabaja en la recuperación progresiva de las áreas intervenidas mediante procesos de retrollenado y reforestación, además de iniciativas orientadas al aprovechamiento de residuos y la economía circular.
En 2025, reportó la generación de 31.226,5 toneladas de residuos en sus operaciones mineras y portuarias, logrando aprovechar 25.037,8 toneladas. También recuperó caucho y acero provenientes de llantas de maquinaria minera, materiales que pueden reincorporarse a otras cadenas productivas para usos como pavimentación de vías, pisos o escenarios deportivos.
A estas acciones se suma la gestión del recurso hídrico. Gracias a la construcción del embalse El Paujil, el 93 % del agua utilizada por la operación, según la compañía, proviene de aguas lluvias y escorrentía minera tratadas y almacenadas.
La transición energética también hace parte de esta hoja de ruta. Drummond plantea alcanzar la carbono neutralidad en 2050 mediante medidas de eficiencia operativa, compensación ambiental y una incorporación progresiva de fuentes renovables. En este proceso, Drummond Energy, filial encargada de desarrollar proyectos de generación renovable en Colombia, así como de exploración y producción de gas natural, juega un papel clave. Del mismo modo, el Parque Solar Cañahuate I, con capacidad instalada de 65 MWp y más de 112.000 paneles solares, cubre cerca del 33 % de las necesidades energéticas de la operación minera.
Educación y desarrollo regional
El componente de educación es igual de importante y sobresale dentro de la lista de los esfuerzos de Drummond. A cierre de 2025, reportó haber contribuido a la construcción, intervención o mejoramiento de 1.252 aulas, con impacto en más de 72.000 estudiantes. Asimismo, 385 jóvenes de Cesar y Magdalena han recibido becas universitarias y más de 8.000 hijos de empleados han accedido a auxilios educativos. También se destacan iniciativas que han impactado a miles de estudiantes y docentes en áreas como lectura, matemáticas, bilingüismo y tecnologías de la información.
Minería y dinámica territorial
Un análisis reciente del Monitor de Desarrollo Territorial concluyó que la minería de carbón no impulsa la deforestación en Colombia. El estudio “Carbón y Deforestación en los Territorios” encontró que los municipios donde se desarrolla esta actividad conservan, en promedio, una mayor cobertura boscosa frente a otros territorios con características similares.
El informe, desarrollado por Jaime Arteaga & Asociados en alianza con instituciones académicas de distintas regiones del país, señala que los municipios carboníferos del norte del país aportaron apenas 0,9 % de la deforestación registrada en Colombia durante 2025 y que no existe una relación entre mayores niveles de producción de carbón y una mayor pérdida de bosque. En los casos en que se presentan procesos de deforestación, estos se concentran en zonas como la Serranía del Perijá, donde las causas están asociadas principalmente a la colonización y la expansión de la frontera agrícola.
“El análisis confirma, con información verificable y un enfoque técnico, que la minería de carbón que desarrollamos en el Cesar no es un motor de la deforestación. En Drummond continuaremos trabajando con responsabilidad, promoviendo una operación que integra la gestión ambiental, el cumplimiento de la normativa y la protección de los recursos naturales, mientras aportamos al desarrollo sostenible de los territorios donde tenemos presencia”, dijo Linares.
Para Drummond, estos resultados se dan, en parte, por la identificación que hace de las necesidades más urgentes.
“La identificación de necesidades surge del diálogo permanente con comunidades, autoridades locales, líderes sociales e instituciones educativas, combinado con los planes de desarrollo locales, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y diagnósticos técnicos que permiten priorizar dónde el impacto es mayor”, afirmó Carolina Riaño, vicepresidenta sénior y chief sustainability officer de la compañía.
De cara al futuro, Drummond buscará seguir siendo un aliado del desarrollo regional, combinando una operación responsable con una inversión social estratégica en educación, diversificación productiva y fortalecimiento institucional.
“Creemos que Drummond debe medirse no solo por su producción, sino por su aporte a la competitividad, el bienestar y la sostenibilidad de los territorios. Ser buen vecino implica escuchar, construir confianza y que la riqueza del subsuelo ayude a reducir la pobreza sobre el suelo”, concluyó Riaño.
Fuente: Portafolio








