El pasado 13 de noviembre de 2025, Bogotá fue el escenario del Foro Regulatorio Internacional, uno de los espacios más relevantes del año para el diálogo técnico y estratégico en torno a la regulación energética en Colombia. En su cuarta edición, el foro, organizado por Naturgas, la Universidad Externado de Colombia, con el apoyo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), convocó a autoridades del Gobierno Nacional, reguladores, congresistas, expertos nacionales e internacionales y academia, para analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en materia de regulación económica, seguridad energética y transición hacia un sistema moderno y confiable.
A lo largo de la jornada, los panelistas coincidieron en un mensaje central, Colombia necesita una política regulatoria moderna, predecible y técnicamente sólida, capaz de responder a las transformaciones tecnológicas, garantizar el abastecimiento de gas natural y proteger el bienestar de los usuarios. Este espacio se consolidó como un punto de encuentro esencial para trazar una hoja de ruta conjunta que permita fortalecer la institucionalidad, impulsar la innovación y avanzar hacia decisiones informadas que respalden la competitividad del país.
El gas natural como pilar de la seguridad energética
La apertura del evento estuvo a cargo de Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, quien hizo un llamado a acelerar los procesos regulatorios que permitan la exploración de nuevos proyectos estratégicos de gas natural, fundamentales para reducir la dependencia de las importaciones y fortalecer la soberanía energética del país.
Actualmente, cerca del 20% del gas natural consumido en Colombia es importado y alrededor de 8,4 millones de personas viven en pobreza energética, lo que convierte el acceso al energético en un desafío social de gran escala. Durante su intervención, resaltó que Colombia dispone de recursos potenciales de gran impacto, como el proyecto Sirius, que podría suplir hasta el 45% de la demanda nacional. Sin embargo, enfatizó que el reto no es técnico, sino de decisiones de política pública.
El llamado fue claro: avanzar hacia una regulación que posibilite la exploración y el desarrollo de nuevos campos es indispensable para garantizar energía disponible, segura y accesible para todos los colombianos.
Una transición energética responsable y basada en evidencia
Uno de los puntos más relevantes del foro fue la discusión en torno a la transición energética, la cual —de acuerdo con los expertos— debe ser responsable, gradual y sustentada en evidencia técnica. La necesidad de equilibrar objetivos climáticos con el bienestar económico y social fue un tema recurrente.
El investigador de Fedesarrollo, Juan Benavides, presentó un análisis contundente sobre los efectos de decisiones apresuradas en la sustitución de la cocción a gas por electricidad. Según sus estimaciones, el costo presente de reemplazar estufas a gas por inducción eléctrica en todos los hogares del país asciende a COP $18,27 billones, cifra que evidencia la magnitud económica del cambio. Además, modificar los subsidios de gas por subsidios a electricidad en estratos bajos exigiría $0,74 billones adicionales cada año.
Durante la jornada se destacó un mensaje clave: la transición energética debe cuidar el clima, pero también las finanzas públicas y el bolsillo de los hogares. Para los panelistas, el gas natural continúa siendo un energético esencial en este proceso por su bajo nivel de emisiones, su capacidad para estabilizar la operación del sistema y su rol estratégico en la modernización industrial y la movilidad sostenible.
La calidad regulatoria como cimiento de un sector energético confiable
Otro foco central del foro fue la discusión sobre calidad regulatoria, considerada por los expertos como un elemento indispensable para una transición energética ordenada y una mayor competitividad de la industria. Los panelistas coincidieron en que Colombia necesita marcos regulatorios:
- Transparentes y predecibles, que reduzcan la incertidumbre.
- Basados en evidencia, con evaluaciones de impacto regulatorio rigurosas.
- Participativos, con procesos de consulta pública sólidos e incluyentes.
- Adaptables, capaces de responder a nuevas tecnologías y dinámicas del mercado.
Además, los conferencistas internacionales destacaron que una buena regulación no solo crea confianza, sino que también incentiva la inversión en infraestructura energética, impulsa la innovación empresarial y protege a los usuarios mediante reglas claras y monitoreo efectivo.
Inteligencia artificial y regulación económica: oportunidades y desafíos
Uno de los paneles más esperados fue el dedicado al papel de la inteligencia artificial en la regulación económica del sector energético. Los conferencistas exploraron cómo estas tecnologías pueden fortalecer la capacidad analítica del Estado, mejorar la supervisión, acelerar la toma de decisiones y aumentar la transparencia.
Entre los beneficios más destacados se mencionaron:
- Procesamiento masivo de datos para evaluar riesgos.
- Modelos predictivos para anticipar fallas, brechas o ineficiencias.
- Automatización de procesos regulatorios para mejorar tiempos de respuesta.
- Evaluación de impacto basada en evidencia cuantitativa.
Sin embargo, también se abordaron los desafíos éticos, de gobernanza y protección de datos, que deberán ser parte esencial de una regulación moderna e inclusiva.
Institucionalidad y política pública: decisiones que marcan el rumbo
En los paneles sobre gobernanza institucional y la agenda energética del foro, los expertos insistieron en que la regulación debe estar alineada con una política pública clara, de largo plazo y articulada entre gobierno, reguladores, industria y academia.
Los congresistas participantes resaltaron la importancia de contar con una ruta coherente que fortalezca la planeación, promueva la inversión y permita avanzar hacia un sistema energético competitivo y estable. El gas natural, afirmaron, es un elemento esencial de esta ecuación.
El cierre estuvo a cargo de Rafael Fajardo, vicepresidente de la ANH, quien presentó avances de la Hoja de Ruta de la Transición Energética, destacando la relevancia del gas natural como energético fundamental para garantizar confiabilidad y estabilidad.
Un camino común hacia una regulación moderna y confiable
El Foro Regulatorio Internacional 2025 dejó una conclusión compartida: Colombia necesita una regulación energética moderna, basada en evidencia, que promueva la seguridad energética, impulse proyectos estratégicos y fortalezca la confianza en el sistema.
El gas natural continúa siendo una pieza clave de la transición energética del país y un activo estratégico para reducir brechas, dinamizar la economía y proteger a los usuarios.
Desde Naturgas, reafirmamos nuestro compromiso con promover espacios de diálogo constructivo y de articulación, escuchar todas las voces y avanzar hacia un futuro energético más seguro, competitivo y sostenible para todos.








