Terminal SPEC LNG. Foto: Suministrada
La ampliación de la terminal de regasificación de Cartagena se adelanta frente al cronograma inicial.
La capacidad de importación de gas natural de Colombia aumentaría la próxima semana, cuando se espera que entren en operación 58 millones de pies cúbicos diarios adicionales en la terminal de regasificación de Spec, en Cartagena.
Con esta ampliación, la infraestructura pasaría de 465 millones a 533 millones de pies cúbicos diarios, en momentos en que el país recurre cada vez más al gas importado para atender sus necesidades de consumo tras la pérdida de autosuficiencia en este energético.
La ampliación se convierte en una de las medidas para responder a la reducción de la oferta nacional, que ha llevado a incrementar las compras de gas natural licuado (GNL) en los mercados internacionales.
La información conocida por Portafolio señala que la capacidad actual de la terminal se encuentra completamente copada.
La incorporación de los nuevos volúmenes permitirá aumentar el margen de recepción y regasificación de gas importado, aunque su aprovechamiento también dependerá de la disponibilidad de cargamentos, las condiciones de contratación y la infraestructura necesaria para llevarlo hasta los consumidores. Actualmente, esta terminal estaría abasteciendo el 41% de la demanda de gas del país.
Una ampliación que se adelantó
El proyecto estaba previsto inicialmente para entrar en operación en septiembre de 2027. Sin embargo, Promigas anunció en septiembre que adelantaría la ampliación a octubre de 2026 mediante una solución temporal, con la incorporación de 58 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) adicionales.
La terminal alcanzaría una capacidad de regasificación de 533 MPCD, según la información publicada por la compañía en su informe sectorial.
La infraestructura es estratégica para el abastecimiento colombiano porque constituye la conexión del país con el mercado internacional de gas natural licuado. Desde su entrada en operación, en diciembre de 2016, ha permitido recibir cargamentos de GNL, almacenarlos y convertirlos nuevamente en gas para su inyección al sistema nacional de transporte.
La terminal ha ampliado progresivamente su capacidad. Comenzó con 400 millones de pies cúbicos diarios y posteriormente llegó a 475 millones de pies cúbicos diarios. La nueva expansión permitirá elevar ese límite, en un momento en que el sistema necesita complementar la producción de los campos nacionales con suministros provenientes del exterior.
Las importaciones ganan terreno
El aumento de capacidad llega en medio de una transformación en el abastecimiento de gas natural. La producción nacional ha disminuido y las reservas probadas también se han reducido, lo que ha obligado a buscar alternativas para cubrir la demanda de hogares, comercios, industrias y centrales termoeléctricas.
De acuerdo con el informe InfoGas 2026, presentado por Promigas, la producción fiscalizada de gas cayó 12% en 2025 y acumuló una reducción de 31% frente a 2021. En ese mismo periodo, las reservas probadas pasaron de 3.164 a 1.717 giga pies cúbicos (Gpc).
La participación del gas importado en el suministro también ha aumentado. Según el informe, en lo corrido de 2026 representó 28% del abastecimiento nacional y llegó a 34% en agosto. En ese escenario, la disponibilidad de infraestructura para recibir gas del exterior adquiere mayor relevancia para atender los requerimientos del mercado.
Más capacidad no significa más gas nacional
La ampliación de SPEC aumenta la capacidad física del país para importar y regasificar gas, pero no modifica por sí misma la producción de los campos colombianos. Tampoco significa que el volumen adicional vaya a entregarse automáticamente a todos los sectores de consumo: para que llegue al mercado se requieren cargamentos disponibles, contratos de suministro y capacidad de transporte.
El gas importado se ha convertido, además, en un componente relevante para el funcionamiento del sistema eléctrico.
La terminal ha respaldado el suministro a centrales termoeléctricas de la Costa Caribe, que utilizan este combustible para generar electricidad cuando las condiciones hidrológicas reducen la disponibilidad de energía de las plantas hidroeléctricas.
Con la entrada prevista de los 58 pies cúbicos diarios adicionales, Colombia ampliaría su capacidad para acceder al mercado internacional y complementar la oferta nacional.
El paso siguiente será conocer cómo se utilizará esa capacidad, sobre todo cuando las térmicas necesitan más gas en el fenómeno de El Niño.
PAULA GALEANO BALAGUERA
Periodista de Portafolio
Fuente: Portafolio








