Shell Foto: Shell / Google Maps
La operación incluye activos de producción, gasoductos e infraestructura.
Shell acordó vender el 16,67% de su participación en el proyecto North West Shelf (NWS), uno de los complejos de producción y exportación de gas natural licuado (GNL) de Australia, por un precio base de US$1.450 millones.
El comprador será XRG P.J.S.C., compañía internacional de inversión energética, que adquirirá los activos a través de sus filiales.
El acuerdo, anunciado por Shell Australia Pty Ltd, filial de propiedad total de Shell plc, contempla un pago adicional sujeto al cumplimiento de determinados hitos del proyecto. El valor definitivo también estará sujeto a los ajustes habituales que se establecen en este tipo de transacciones.
La participación que cambia de propietario no corresponde únicamente a los activos de producción. La operación comprende también gasoductos, infraestructura de procesamiento y transporte, además de derechos asociados a la explotación de hidrocarburos y acuerdos comerciales vinculados al complejo.
Un proyecto que reúne a varios socios internacionales
North West Shelf está ubicado en Australia Occidental y funciona como un complejo integrado de gas doméstico y GNL. Su estructura reúne varias empresas internacionales mediante acuerdos de participación conjunta, entre ellas Woodside, Chevron, BP, Shell, MIMI y CNOOC.
La participación del 16,67% que vende Shell incluye intereses en los activos de producción aguas arriba, las instalaciones de transporte y las operaciones intermedias, conocidas en la industria como midstream. También abarca derechos petroleros y de transporte, acuerdos del proyecto, contratos de suministro y participación en compañías y empresas conjuntas relacionadas con CNOOC.
Con esta adquisición, XRG incorporará a su portafolio una posición en un complejo que conecta distintas etapas de la cadena del gas: desde su extracción hasta el procesamiento y la preparación para su comercialización en los mercados internacionales.
La compañía compradora es una firma de inversión energética con presencia internacional y una estrategia enfocada en construir un portafolio global en tres segmentos: gas natural, productos químicos y soluciones energéticas.
La transacción se completaría en 2027
El cierre de la operación está previsto para 2027, aunque dependerá del cumplimiento de varias condiciones, entre ellas la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Uno de los puntos incluidos en el acuerdo es la transferencia de las obligaciones relacionadas con el desmantelamiento de los activos. En consecuencia, los compradores asumirán estos compromisos y deberán entregar las garantías financieras correspondientes para respaldar su cumplimiento.
Este componente forma parte de las condiciones de la transacción, que implica el cambio de propietario de una participación en instalaciones cuya operación y mantenimiento también contemplan responsabilidades asociadas al final de su vida útil.Shell mantiene su apuesta por el negocio de GNL
La venta se produce mientras Shell mantiene inversiones en gas natural licuado y negocios integrados de gas en diferentes mercados. La compañía espera aumentar sus ventas de GNL entre 4% y 5% anual hasta 2030.
Cedric Cremers, director del negocio de Gas Integrado de Shell, explicó que la decisión responde a la estrategia de concentrar las inversiones en posiciones de gas integradas y con ventajas competitivas.
«Esta venta permite monetizar un activo maduro en el que no somos operadores, al tiempo que respalda la estrategia de Shell de concentrar sus inversiones en posiciones de gas integrado con ventajas competitivas, mientras NWS avanza hacia un modelo de procesamiento para terceros», señaló a medios internacionales.
El directivo también destacó la trayectoria de la compañía dentro del complejo australiano y su participación desde los primeros años del proyecto.
«Estamos orgullosos de haber sido uno de los socios fundadores de NWS, así como del papel fundamental que este proyecto ha desempeñado para Australia Occidental», agregó Cremers.
La operación, por tanto, representa la salida de Shell de una participación minoritaria en uno de los complejos gasíferos de Australia, mientras la compañía mantiene su presencia en el mercado internacional de GNL mediante otras posiciones e inversiones.








