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El gas natural europeo llegó a tocar máximos de tres años, hasta los 68 euros MGW/h. Las palabras del BCE sobre el impacto de la guerra en la inflación desatan una oleada de ventas que lleva a las bolsas europeas a cerrar con pérdidas que superan el 2% y llegan a rozar el 3% en el caso del Dax alemán
Este jueves no había refugio posible para los inversores. Los nervios que desató el ataque al mayor yacimiento de gas iraní el pasado miércoles provocaron la respuesta del régimen, con bombardeos a instalaciones gasísticas en Catar, y a ello se sumó la opinión de los bancos centrales (Fed, BCE y Banco de Inglaterra) que en menos de 24 horas alertaron de un repunte significativo de la inflación como consecuencia de precios de la energía disparados. La madrugada ha sido intensa y la respuesta del debilitado régimen de los ayatolás no se ha hecho esperar. Irán ha atacado el complejo de gas natural licuado de Ras Lafan, en Catar, y Donald Trump se ha visto obligado a salir al paso para rebajar la tensión a su manera. En las tres semanas que dura el conflicto el precio del gas europeo se ha disparado cerca del 112%, pasando de los 32 euros hasta los 68 euros MGW/h que ha llegado a tocar este jueves.
Tres semanas después del inicio de la guerra en Oriente Próximo el crudo Brent, de referencia en Europa, sube más del 60% y llegó a superar los 116 dólares el barril, con subidas este jueves que se han contenido hasta el 4%, todavía por encima de los 110 dólares el barril. En territorio estadounidense el West Texas ha incrementado su precio otro 46% y vuelve a estar a punto de batir la cota de los 100 dólares, máximos de los últimos cuatro años, tras la invasión en Ucrania. ¿Qué ha sucedido en las últimas 24 horas? Ayer los mercados europeos se despedían tras conocer el ataque histórico de EEUU e Israel a la planta de South Pars, al sur del país y considerada la más importante del país y una de las más relevantes a nivel internacional. La respuesta de Irán no se hizo esperar y contraatacó a Catar incendiando uno de sus yacimientos. El presidente de EEUU, Donald Trump, a través de su red social se ha comprometido a que Israel no «vuelva a atacar el campo de Sotuh Pars» y a renglón seguido ha amenazado a Irán con destruir por completo este yacimiento si vuelven a bombardear «un país inocente» en referencia a los Emiratos del Golfo Pérsico.
«EEUU desconocía por completo este ataque y Qatar no estaba involucrado de ninguna manera, ni tenía idea de que iba a ocurrir». «Lamentablemente, Irán desconocía esto, así como cualquier otro dato relevante sobre el ataque a South Pars, y ha atacado injustificadamente una parte de la planta de gas natural licuado de Catar», escribió el presidente en su red social.Tras ello, el inquilino de la Casa Blanca ha prometido que «Israel no volverá a atacar este campo de gas South Pars, de vital importancia y valor, a menos que Irán, imprudentemente, decida atacar a un país inocente, en este caso Catar».
Desde el emirato se dan por controlados «completamente» los tres incendios declarados el miércoles en la zona industrial del complejo de gas natural licuado de Ras Lafan, tras el ataque con misiles perpetrado por Irán, que, según la empresa petrolera QatarEnergy, ha causado daños «considerables». La compañía explicó que «varias» de sus instalaciones de gas natural licuado fueron blanco de ataques con misiles que provocaron «incendios de gran magnitud» y «daños adicionales considerables». Todo ello, más allá del previo ataque contra el complejo industrial de Ras Lafan, que ya había provocado daños «importantes».
En este contexto, el gas natural europeo llegó a dispararse más del 25% en el mercado europeo, hasta rozar los 68 euros el megavatio/hora, su máximo nivel en los últimos tres años tras los ataques a los principales yacimientos gasísticos de la región y ante el temor de que el corte de suministro pueda ir a más. Al cierre de las bolsas en Europa, el TTF subía un 14%, por encima de los 62 euros megavatio/hora. El paso por el estrecho de Ormuz permanece cerrado y ya van más de tres semanas desde que comenzó la guerra con los primeros ataque de EEUU en los que falleció el ayatolá Ali Jamenei. La clave es que se calcula que cerca del 20% de todo el suministro mundial de petróleo y gas utiliza el paso por el estrecho para salir de la región hacia otros países. Además de la falta de suministro, los analistas coinciden en que no es solo el cierre de Ormuz lo que preocupa, sino que esto tiene un impacto directo en el resto de productores que suben automáticamente los precios para suministrar al resto del mundo. Y la solución no parece cercana.
«Las incertidumbres han aumentado e incluyen la gravedad de los daños, las respuestas pendientes de los países del Golfo y la capacidad militar restante de Irán. En los próximos días se podrá vislumbrar la probabilidad de un escenario bajista con una crisis energética más duradera e intensa. A medida que aumenta el nivel de estrés, el activismo político excesivo y las restricciones comerciales podrían intensificarse y prolongar el alza de los precios de la energía», sostienen desde Julius Baer.
¿Qué ha hecho el mercado? Las bolsas asiáticas cerraron con caídas -inferiores al lunes negro de principios de marzo-, pero suficientes para reflejar el nerviosismo de los inversores al ver que la contienda no cesa en su escalada. El índice nipón Nikkei cerró con un desplome del 3,4%. En China las caídas de sus principales índices, el de Shanghai y el de Shenzhen sufrieron pérdidas entre el 1,4% y el 2%.
En Europa las pérdidas iniciales aumentaron tras conocer el mensaje de cautela del BCE y el Banco de Inglaterra. El BCE ha elevado en 7 décimas su previsión de inflación para este año, hasta el 2,6%, y ha rebajado el crecimiento del PIB de la Eurozona previsto también para 2026 ante el impacto de la guerra en Oriente Próximo. Alerta de «un importante impacto» sobre los precios en el corto plazo. Esto derivó en ventas masivas en las bolsas europeas que llegaron a rozar el 3%, aunque al cierre los ánimos se templaron. El Ibex 35 cerró con una caída del 2,38%, hasta los 16.886 puntos; el Dax alemán perdió los 23.000 enteros tras ceder un 2,9%, mientras que el EuroStoxx 50 perdió un 2,1%.Pero no solo hubo pérdidas en la renta variable; también los inversores están huyendo del mercado de bonos…y el oro acumula ya una corrección del 12% desde el inicio de la guerra. Solo el jueves el metal dorado sufrió un desplome por momentos cerca no al 7%.
El gran problema para Donald Trump está en el mercado de deuda. Las ventas masivas de los inversores fue lo que le obligó a cambiar el paso en su agresiva política de aranceles anunciada en el bautizado como Liberation Day, a principios de abril de 2025, y en las últimas horas el mayor mercado financiero del mundo le está volviendo a complicar el futuro político al líder republicano. La deuda a diez años estadounidense llegó a superar hoy rentabilidades del 4,3% y el papel a cinco años escala por encima del 3,94% -disparada desde el 3,5% de antes de la guerra-. El mayor tensionamiento se está viendo en el corto plazo, donde el bono a dos años, antes de que termine la presidencia de Donald Trump, se ha disparado 43 puntos básicos en un mes, hasta el 3,89%. Es algo que ocupa y preocupa a la Administración Trump porque encarece los costes de la deuda pública, que asciende a unos 38 billones de dólares, según los registros oficiales, más aún tras la decisión adoptada ayer por la Reserva Federal. El organismo liderado por Jerome Powell no cedió a las presiones de Donald Trump y en contexto de precios al alza decidió mantener estables los tipos de interés de referencia en su economía, lo que condena a EEUU a vivir, como pronto, hasta el próximo 29 de abril con tasas en niveles del 3,75%. Ayer el organismo elevó sus previsiones de inflación para este año desde el 2,4% al 2,7% actual en un contexto de guerra que va ya camino del mes desde su inicio y que ha impactado sensiblemente en el bolsillo del consumidor estadounidense. El precio de la gasolina se ha disparado un 44% en el último mes, hasta los 3,2 dólares por galón (que equivale a 3,785 litros europeos). Durante la guerra de Ucrania llegó a superar los 4 dólares.
Fuente: ElMundo








