La Cámara de Energía de Trinidad y Tobago exigió al Gobierno incluir en el presupuesto nacional 2027 —que será presentado el lunes 12 de octubre— medidas fiscales y de política pública para reactivar la inversión en petróleo y gas. La organización advirtió que la caída sostenida de la producción upstream ya afecta los ingresos fiscales, las divisas, el empleo y el desempeño de la industria petroquímica.
Según la Cámara, la producción de crudo de Trinidad y Tobago pasó de un máximo superior a 220.000 barriles diarios en 1977 a unos 54.000 barriles diarios en el primer semestre de 2026. La producción de gas natural también retrocedió: alcanzó cerca de 4.300 millones de pies cúbicos diarios en 2010, pero promedió unos 2.400 millones de pies cúbicos diarios en mayo de 2026.
La entidad, presidida por la doctora Priya Marajh, sostuvo que revertir el declive de la producción debe ser una prioridad para preservar el modelo económico basado en hidrocarburos. Advertió que, sin un flujo constante de nuevos proyectos, el país enfrentará choques económicos por la pérdida natural de producción de sus campos.
Petroquímica bajo presión
La escasez de gas ya golpea el sector downstream. Nutrien anunció que cerrará de forma indefinida sus operaciones de nitrógeno en Point Lisas, alegando restricciones persistentes de suministro e incertidumbre sobre la disponibilidad de gas.
La decisión se produjo menos de dos semanas después de que Proman Trinidad, principal arrendataria del complejo industrial de Point Lisas, anunciara una reestructuración y recorte de personal por las mismas limitaciones de gas. En julio, Methanex había decidido detener indefinidamente su planta de metanol Titan tras no lograr un nuevo contrato de suministro.
La planta de metanol Atlas, joint venture en la que Methanex posee 63,1% de participación económica, también permanece paralizada en estado de preservación. La Cámara de Energía advirtió que estos cierres reducen las exportaciones de GNL, metanol y amoníaco, así como los ingresos tributarios y el aporte del sector al crecimiento.
Trinidad y Tobago: Alertas en el sector energético
El gremio también alertó sobre el efecto en la cadena de servicios energéticos. Menos proyectos de capital y menor utilización de plantas significan menos contratos para proveedores, transporte, construcción y otras actividades de apoyo.
A ello se suma la migración de profesionales calificados hacia otras jurisdicciones energéticas de la región y del mundo. La Cámara consideró que, cuando la inversión se recupere, las operadoras podrían enfrentar dificultades para conseguir personal técnico experimentado, lo que retrasaría proyectos y elevaría costos.
Por eso propuso incentivos para formación industrial, aprendizajes y certificaciones técnicas, con el fin de retener talento local y preparar mano de obra para la reactivación. También destacó que la perforación en tierra, especialmente en el sur de Trinidad, puede generar empleo directo e indirecto de manera relativamente rápida.
Siete recomendaciones
La Cámara de Energía recomendó al Ministerio de Finanzas reformar el régimen de impuestos sobre la producción petrolera (SPT) para mejorar la economía de proyectos onshore y offshore; ampliar las deducciones de capital para acelerar la inversión upstream; y resolver los reembolsos pendientes de IVA para mejorar la liquidez del sector.
También propuso reducir el gas destinado a generación eléctrica mediante eficiencia energética y renovables, simplificar los trámites comerciales —en particular en los puertos— y aclarar el marco fiscal aplicable a la importación de gas natural. Esta última medida, dijo, daría certeza a las empresas downstream para planificar reinicios o expansiones.
La organización reconoció los esfuerzos del Gobierno para asegurar suministros adicionales, incluida la importación desde jurisdicciones vecinas. Sin embargo, subrayó que la producción podría mejorar recién a partir de 2028, por lo que el período intermedio representa un desafío económico real.
Para la Cámara, el presupuesto 2027 debe servir para estabilizar la producción, fortalecer la cadena de suministro, retener talento y proteger los ingresos y divisas de los que depende Trinidad y Tobago.
Fuente: extranewsmundo








