La importación de gas licuado de petróleo a Colombia transportados en camiones cisterna con más de 900 mil litros marca la primera entrada comercial binacional de hidrocarburos con Venezuela desde el 2015.
La importación de gas licuado de petróleo a Colombia procedente de Venezuela se da después de 11 años sin intercambios mineroenergéticas entre ambos países, después que la empresa estatal del vecino país, Petróleos de Venezuela, aclarara que hace parte de los acuerdos de restablecimiento de los vínculos comerciales entre ambas naciones.
La operación, realizada este fin de semana por el puente internacional Simón Bolívar, en Cúcuta, contempla la importación de más de 900.000 litros diarios de GLP transportados en camiones cisterna desde el estado Táchira hacia territorio colombiano. El envío marca la primera importación binacional de hidrocarburos desde 2015, año en que quedó fuera de operación el Gasoducto Antonio Ricaurte.
Según la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el suministro corresponde a una donación inicial de PDVSA, que representa la primera fase de una agenda energética conjunta entre ambos gobiernos.
El intercambio de gas forma parte del plan de integración energética binacional discutido recientemente por delegaciones de alto nivel reunidas en Caracas.
Entre los proyectos analizados por las delegaciones se encuentra la reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura que permanece inactiva desde hace varios años debido a fallas estructurales y a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos contra Venezuela.
De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía colombiano, si se concreta la agenda energética entre ambos países, el costo del combustible podría reducirse hasta en un 50 %, teniendo en cuenta que actualmente Colombia importa cerca del 20 % del gas que consume.
Obstáculos por sanciones económicas
Sin embargo, los acuerdos energéticos dependen de la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, entidad que mantiene sanciones económicas contra el Estado venezolano y cuya licencia es necesaria para operaciones comerciales de este tipo.
Esta situación se evidenció cuando el presidente colombiano Gustavo Petro propuso establecer un arancel cero para la comercialización energética entre ambos países, propuesta que Rodríguez descartó al señalar que Venezuela continúa bajo sanciones internacionales.
“El pueblo productor venezolano está sancionado (…) no podemos ir en igualdad de condiciones”, afirmó la mandataria, al tiempo que pidió al gobierno estadounidense levantar las restricciones económicas.
Ante este panorama, ambos gobiernos buscarán definir los siguientes pasos comerciales durante la próxima Comisión Binacional de Buena Vecindad, programada para los días 23 y 24 de abril en Maracaibo.
Fuente: metropolitano







