Gas natural licuado (imagen de referencia). Foto: Spec
Calamarí LNG y SPEC LNG celebran el cargo 200 de GNL, un respaldo clave para la generación eléctrica.
Calamarí LNG y SPEC LNG anunciaron que alcanzaron el cargo número 200 de Gas Natural Licuado (GNL) procedente de Trinidad & Tobago, un hito que llega en medio de los retos que el Fenómeno de El Niño impone a la confiabilidad del suministro eléctrico en Colombia. Con esta entrega, las dos compañías suman 12,8 millones de m³ importados, equivalentes a 265 TBTU de gas inyectados al Sistema Nacional de Transporte.
GNL: un pilar que ya cubre cerca del 30% del suministro nacional de gas
El GNL importado por Calamarí LNG durante 2026 representa cerca del 30% del suministro nacional de gas, una proporción que confirma el peso que este energético ha ganado dentro de la matriz colombiana. La cifra cobra fuerza justo cuando las proyecciones de déficit de gas natural refuerzan la necesidad de contar con fuentes complementarias que sostengan la confiabilidad, la competitividad y la resiliencia del sistema energético del país.
Desde el inicio de sus operaciones en 2017, Calamarí LNG ha actuado como agente importador de GNL, tejiendo relaciones de largo plazo con los principales países productores de gas y conectando a Colombia con la oferta internacional disponible. Ese trabajo sostenido durante casi una década explica por qué el cargo 200 se lee, más que como una cifra redonda, como la consolidación de una estrategia de abastecimiento pensada para responder a los escenarios de alta demanda que el país enfrenta periódicamente.
Terminal de regasificación: la única conexión de Colombia con el mercado internacional de GNL
Del otro lado de la operación está SPEC LNG, que inició actividades en diciembre de 2016 y opera la terminal de regasificación de la Sociedad Portuaria El Cayao. Durante más de nueve años, esta infraestructura se ha consolidado como la única conexión del país con el mercado internacional de GNL, con capacidad para recibir buques metaneros, almacenar el gas licuado y regasificarlo de forma segura para abastecer a los sistemas de generación eléctrica y de gas natural.
La confiabilidad de esa operación es uno de los datos que más pesa en el balance: la terminal registra una continuidad del servicio superior al 99%. Esa cifra ha permitido que Colombia fortalezca su posición como comprador serio en el mercado global, ampliando su capacidad de acceder al energético cuando las condiciones del sistema eléctrico y gasífero lo han exigido, especialmente en los picos de demanda asociados a fenómenos climáticos como El Niño.
Lo que dicen las compañías sobre el hito del GNL en Colombia
María Beatriz Antequera, gerente general de Calamarí LNG, subrayó el significado del logro más allá del número. «Este cargo número 200 representa mucho más que una cifra. Refleja el compromiso que hemos mantenido durante casi una década para contribuir a la seguridad energética de Colombia, garantizando el acceso oportuno al GNL, a precios competitivos, mediante una operación confiable y segura«, afirmó. La directiva agregó que el país «cuenta con una posición fortalecida en el mercado global de GNL» y que el objetivo es seguir consolidando esa disponibilidad en el largo plazo.
Julio Turizzo, gerente general de SPEC LNG, aportó el detalle operativo que dimensiona el impacto de la terminal en la generación eléctrica del país. Según explicó, «la operación de la terminal de regasificación ha respaldado aproximadamente el 60% de la generación térmica a gas, ha cubierto hasta el 24% de la generación eléctrica y ha llegado a atender cerca del 40% de la demanda nacional de gas natural en su pico más alto«. Son porcentajes que retratan hasta qué punto el GNL importado dejó de ser un recurso marginal para convertirse en un componente estructural del abastecimiento energético colombiano.
Con El Niño presionando la generación hidroeléctrica y las proyecciones de déficit de gas natural sobre la mesa, la operación coordinada entre Calamarí LNG y SPEC LNG se perfila como uno de los mecanismos con los que el país busca blindar su seguridad energética en los próximos años, sostenida en una infraestructura ya probada y en relaciones comerciales consolidadas con proveedores internacionales.
Fuente: Portafolio








