Panel de Andeg Foto: Andeg
El presidente de Frontera Energy aseguró que hay ‘presiones constructivas’ del Gobierno para iniciar antes.
Puerto Bahía acelera los trabajos para poner en operación una nueva terminal de importación de gas natural en Cartagena y busca comenzar a prestar el servicio antes de febrero de 2027, fecha estimada inicialmente por Frontera Energy.
El proyecto ya cuenta con decisión final de inversión, tiene contratado el buque regasificador y avanza en las conexiones que permitirán llevar el gas importado hasta la refinería de Cartagena y el sistema nacional de transporte.
La obra toma relevancia en momentos en que el sistema energético se prepara para una mayor utilización de las plantas térmicas ante el posible fenómeno de El Niño. La terminal tendrá una capacidad de regasificación de hasta 500 millones de pies cúbicos diarios, aunque el acuerdo inicial con Ecopetrol, contempla volúmenes inferiores durante los primeros años.
Un puerto que ya tenía parte de la infraestructura
Orlando Cabrales, presidente de Frontera Energy, explicó durante el 13° Foro Energético de Andeg, que Puerto Bahía no parte desde cero. El terminal, ubicado en la zona de Cartagena, sobre la vía hacia la isla de Barú, opera desde hace 11 años, cuenta con concesión portuaria y licencia ambiental y tiene experiencia en el manejo de carga seca, líquidos e hidrocarburos.
La infraestructura representó una inversión de US$650 millones y desde hace varios años contemplaba la posibilidad de recibir gas natural licuado. Cabrales recordó que Puerto Bahía incluso había competido en su momento por el desarrollo de una terminal de importación de gas, proceso en el que finalmente se impuso la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC).
“Cuando se hizo el proceso de SPEC, Puerto Bahía compitió para hacer el terminal de importación. Es decir, Puerto Bahía ya tenía visualizada dentro de su plan de negocio la posibilidad de hacer una terminal de importación”, explicó.
La compañía retomó el proyecto hace aproximadamente dos años y encontró en la infraestructura existente una de las condiciones para acelerar su ejecución. Uno de los puntos centrales es la conexión con la refinería de Cartagena, mediante una tubería de ocho kilómetros.
“Cuando nos juntamos con Ecopetrol a finales del año pasado, nos dimos cuenta de que el mejor uso de esa tubería, que no alcanzamos a utilizar para líquidos, era para el proyecto de gas”, señaló Cabrales.
Esa conexión permitiría que la refinería sea uno de los consumidores del gas importado. Además, Puerto Bahía está a unos 300 metros de la estación Mamonal, donde se encuentra el punto de entrada al sistema nacional de transporte.
El cronograma apunta a febrero de 2027
Para conectarse con la estación Mamonal, ubicada a unos 300 metros, el proyecto requiere realizar un cruce y construir una tubería interna de 2,2 kilómetros dentro del puerto, desde el punto donde estará ubicado el buque hasta la infraestructura existente que conduce hacia la refinería.
Frontera también debe construir el sistema de atraque. Según Cabrales, la compañía ya obtuvo las modificaciones correspondientes ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y avanza en los trámites ambientales pendientes. También está finalizando el acuerdo de conexión con Promigas.
“Nuestra fecha estimada de entrada es febrero de 2027. Hemos recibido presiones constructivas de muchos agentes, inclusive del nuevo Gobierno, para tratar de estar antes de finales de febrero. Estamos haciendo todo lo posible para entrar antes”, afirmó Cabrales.
El proyecto ya cuenta con equipo de gerencia encargado de la ejecución y el buque regasificador fue contratado. Se trata de una unidad con capacidad para manejar hasta 500 millones de pies cúbicos diarios.
El acuerdo firmado con Ecopetrol contempla inicialmente 126 millones de pies cúbicos diarios durante los primeros dos años y 300 millones de pies cúbicos diarios entre el tercero y el séptimo año. Promigas, además, ha certificado una capacidad de recepción de hasta 400 millones de pies cúbicos diarios en la estación.
Frontera precisó que su participación está concentrada en la prestación del servicio de infraestructura. En principio, Ecopetrol será el encargado de comercializar la molécula tanto en el mercado internacional como en el nacional, de acuerdo con el esquema establecido entre las compañías.
TGI prepara la entrada de más gas hacia el interior
Mientras Puerto Bahía avanza en el Caribe, TGI trabaja en otra infraestructura de regasificación en La Guajira y en obras para ampliar la capacidad de transporte hacia el interior del país.
Jorge Andrés Henao Zambrano, presidente de TGI, explicó que el gasoducto Ballena-Barranca-Vasconia tiene una capacidad hidráulica de 300 millones de pies cúbicos diarios, pero actualmente transporta cerca de 75 millones.
“Hoy en día, el gasoducto principal del país, Ballena-Barranca-Vasconia, está ocupado solo al 25% de su capacidad. No podemos decir que no hay capacidad de transporte; lo que necesitamos es una molécula competitiva”, dijo.
La situación podría cambiar con la entrada del proyecto Sirius. Si alcanza una decisión final de inversión y posteriormente incorpora hasta 460 millones de pies cúbicos diarios al sistema, TGI tendría que ampliar el gasoducto. La obra, según Henao, tomaría entre tres y cuatro años, dependiendo de si la capacidad se eleva a 400 o 500 millones de pies cúbicos diarios.
La empresa también espera las aprobaciones de la UPME y la CREG para ejecutar las bidireccionalidades entre Vasconia y La Belleza y entre La Belleza y Cusiana.
“Necesitamos la aprobación pronta de estos proyectos para poder iniciar su ejecución en los siguientes meses. TGI ya tiene desarrollada la ingeniería conceptual y básica para afrontarlos en las siguientes vigencias”, afirmó.
En La Guajira, la planta de regasificación que impulsa TGI está pendiente del proceso de remuneración de la CREG. Su ubicación permitiría conectar los gasoductos de la Costa Caribe y del interior, con una capacidad de entrada de hasta 500 millones de pies cúbicos diarios.
Henao señaló que el esquema de contratación de largo plazo permitiría obtener gas puesto en La Guajira por alrededor de US$8 por millón de BTU a partir de enero de 2028, antes de sumar los costos de regasificación y transporte. Para este último componente, TGI espera que la agregación de tramos contemplada en la nueva metodología de cargos contribuya a reducir la tarifa.
A estos proyectos se suma el trabajo conjunto entre TGI y Promigas para ampliar el flujo con Ballena. Actualmente, el transporte en sentido sur-norte está limitado a 120 millones de pies cúbicos diarios y la meta es llevarlo a 270 millones al cierre del año.
“Existe absoluta disposición de TGI para encontrar presiones de succión en Ballena lo más bajas posible, de manera que podamos ingresar incluso más de 170 millones de pies cúbicos”, sostuvo Henao.
El gas que llegue por esta vía será utilizado, entre otros destinos, para atender la demanda térmica asociada al periodo de sequía y preservar la generación hidráulica disponible.








