El conglomerado de empresas avanza con el plan exportador de GNL
JPMorgan, Citigroup y Santander lideran la estructuración de un préstamo sindicado para avanzar con la obra, clave para transportar el gas de Vaca Muerta a los buques de licuefacción en Río Negro.
El consorcio Southern Energy (SESA) inició un proceso de negociación con tres de las entidades financieras más importantes del mercado global para asegurar el financiamiento de su infraestructura de exportación de Gas Natural Licuado (GNL), confirmaron fuentes de las empresas vinculadas al proyecto.
Las entidades son JPMorgan Chase, Citigroup y Banco Santander, que trabajan actualmente en los aspectos técnicos de un préstamo sindicado por un monto cercano a los US$1.000 millones, destinado exclusivamente a la construcción de un gasoducto dedicado para el transporte de gas natural desde Vaca Muerta hacia las costas rionegrinas.
Esta obra constituye el eje logístico del proyecto que el grupo liderado por Pan American Energy (PAE) desarrolla en el Golfo San Matías. Según fuentes cercanas a la operación, el proceso de estructuración del crédito demandará aproximadamente seis meses, y se prevé la incorporación de otras entidades bancarias en etapas posteriores.
El esquema financiero busca replicar el éxito obtenido recientemente por el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que logró la mayor financiación de proyectos en la historia del país, por unos US$2.000 millones, es decir, dos tercios del total presupuestado para la obra que estará operativa a fines de 2026, con una capacidad exportadora de petróleo de unos 180.000 barriles diarios.
Es decir que el de Southern Energy sería el segundo préstamo de un mecanismo similar concretado desde la década del 90, bajo el paraguas de un project finance, el tipo de financiamiento que suele utilizarse para fondear proyectos millonarios de infraestructura, pero que durante décadas fue imposible concretar en el país por la fragilidad de la macroeconomía local.
Este esquema de financiamiento, explicaron las fuentes, pone el riesgo crediticio en cabeza del proyecto y su capacidad de repago, por lo que no afecta directamente los balances de las empresas. Como tal, Southern Energy no solo tiene el project finance aprobado por sus socios, sino que ya cuenta con un contrato de suministro con la empresa alemana Securing Energy for Europe (SEFE).
El primer contrato de exportación de GNL
Ambas empresas firmaron un contrato marco por un período de ocho años a partir de 2027 para exportar 2 millones de toneladas anuales de GNL, con un valor potencial superior a los US$7.000 millones durante la vigencia del acuerdo, lo que permite anticipar la capacidad de pago del proyecto. Ese contrato fue firmado con la alemana SEFE.
La necesidad de un gasoducto dedicado responde a la escala de producción proyectada por el consorcio. Si bien en una primera fase, prevista para finales de 2027, el buque licuefactor Hilli Episeyo utilizará parte de la capacidad de transporte existente del sistema nacional, el pleno desarrollo del plan requiere una vía de evacuación independiente para el gas de Vaca Muerta.
Este nuevo ducto conectará directamente los yacimientos de shale gas de la Cuenca Neuquina con la terminal flotante ubicada frente a las costas de Punta Colorada, en la provincia de Río Negro. El objetivo técnico es garantizar el flujo de gas durante todo el año, no solo para el primer buque, sino también para la segunda unidad prevista, el MKII, alcanzando una capacidad de producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales (MTPA).
De acuerdo con los datos dados a conocer, se trabaja en un gasoducto onshore de 36 pulgadas de diámetro y 470 kilómetros de extensión, diseñado para transportar 28 MMm³/día de gas natural. Para la conexión final con las unidades flotantes de licuefacción (FLNG), el sistema integra dos ductos submarinos de seis kilómetros cada uno, con diámetros de 20 y 24 pulgadas.
Los detalles técnicos del gasoducto y la terminal configuran un perfil exportador por el cual SESA estima una inversión superior a los US$15.000 millones a lo largo de dos décadas de operación. En ese marco, Southern Energy prevé que las exportaciones superen los US$20.000 millones entre el inicio de las operaciones en 2027 y 2035.
Como ocurrió con otras grandes obras similares, como la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, las obras de reversión del Gasoducto del Norte o el Oleoducto Vaca Muerta Sur, se prevé que el gasoducto dedicado actúe como un dinamizador de las economías locales cercanas a la traza, con la movilización de cientos de proveedores y la creación de 1.900 empleos directos e indirectos durante la fase de construcción.
El grupo Southern Energy presenta una estructura accionaria integrada por Pan American Energy (PAE) con el 30%, YPF con el 25%, Pampa Energía con el 20%, Harbour Energy con el 15% y la noruega Golar con el 10%. La secuencia de inversión prevé un desembolso superior a US$3.200 millones en la primera fase (2025–2031) y casi US$2.800 millones en la segunda etapa (2032–2035).
De esta forma, la empresa estima una inversión total de alrededor de US$6.000 millones durante los primeros 10 años y de US$15.000 millones en un horizonte de 20 años, a lo largo de toda la cadena de valor, lo que permitirá además viabilizar inversiones adicionales en Vaca Muerta y un mayor nivel de actividad en el upstream.
En el plano local, el proyecto recibió todas las aprobaciones necesarias, incluida la autorización de exportación de GNL sin restricciones por 30 años, la calificación dentro del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) y la aprobación de la provincia de Río Negro para las evaluaciones de impacto ambiental, tanto costa afuera como tierra adentro, correspondientes al FLNG Hilli.
Fuente: mejorenergia








