Una radiografía clave de la seguridad energética de Colombia
El Informe Gas Natural en Cifras 2025 ofrece una lectura rigurosa y actualizada del papel que cumple el gas natural en el sistema energético colombiano, en un contexto marcado por crecientes presiones sobre la seguridad del suministro, la competitividad económica y los objetivos de descarbonización. Presentado el 3 de diciembre de 2025 en Bogotá, este informe consolida los principales indicadores del sector y plantea un diagnóstico claro: mientras la demanda continúa creciendo y la cobertura se expande, el país opera con un margen cada vez más estrecho entre oferta y consumo, lo que hace urgente acelerar decisiones que garanticen confiabilidad, estabilidad y acceso equitativo a la energía.
Un sistema que crece, pero opera sin margen de maniobra
Uno de los mensajes centrales de la jornada fue claro: Colombia está garantizando el suministro, pero opera al límite. Durante 2024, más de 384.000 nuevos usuarios se conectaron al servicio de gas natural, lo que representa un crecimiento del 3,4% y la ampliación de la cobertura a 26 departamentos. Desde 2020, el país ha sumado 1,77 millones de nuevos hogares, reflejando un avance sostenido en acceso a energía más limpia y confiable.
Sin embargo, este crecimiento ocurre en un entorno desafiante. En los últimos cinco años, la oferta promedio de gas natural fue de 1.074 GBTUD, con una tendencia descendente en la producción nacional que ha incrementado la dependencia del gas importado. En 2024 y 2025, entre 7% y 19% del gas consumido provino del exterior, y en lo corrido de este año cerca del 20% de la oferta del sistema es importada.
Durante su intervención, Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, advirtió que cuando un sistema energético opera sin margen de maniobra, cualquier evento inesperado —mantenimientos no programados, fallas en infraestructura o fenómenos climáticos extremos— puede generar incertidumbre para los usuarios. “La solución no es decidir quién se afecta primero, sino acelerar los proyectos que garanticen suficiente oferta para todos”, señaló.
Reservas, recursos y decisiones pendientes
El informe revela que las reservas probadas de gas natural disminuyeron 13% en 2024, mientras que los recursos contingentes crecieron 86%, especialmente en proyectos costa afuera. Este contraste evidencia que Colombia no enfrenta un problema de recursos, sino de ejecución.
Proyectos estratégicos en áreas continentales —como Córdoba, Sucre, Santander y el sur del Cesar— y desarrollos costa afuera en el Caribe colombiano representan un potencial significativo para recuperar la autosuficiencia. No obstante, su avance se ha visto frenado por factores ambientales, sociales, contractuales y regulatorios.
Desde Naturgas, el llamado es a acelerar proyectos ya aprobados, modernizar la infraestructura de transporte y actualizar regulaciones congeladas desde hace más de una década, para garantizar estabilidad y confiabilidad en el abastecimiento.
El gas natural y su rol en la seguridad eléctrica
Durante el fenómeno de El Niño 2023–2024, el gas natural aportó hasta 30% de la energía diaria consumida en el país, alcanzando un pico histórico de 476 GBTUD en uso de infraestructura. Este dato confirma su papel esencial como respaldo del sistema eléctrico, especialmente frente a la variabilidad de las energías renovables.
En un país que avanza hacia una matriz energética más diversificada, el gas natural sigue siendo un energético clave para garantizar confiabilidad, estabilidad y continuidad del servicio, tanto para hogares como para la industria y el comercio.
Impacto social: más cobertura, menos pobreza energética
Más allá de los indicadores técnicos, el informe destaca el impacto social del sector. En 2024, la industria del gas natural destinó USD 18 millones a inversión social, beneficiando a 1,5 millones de personas en 190 municipios con proyectos de vivienda, educación, servicios públicos e infraestructura comunitaria.
Aun así, persiste un reto estructural: 1,6 millones de hogares en Colombia siguen cocinando con leña o combustibles altamente contaminantes, una situación que profundiza la pobreza energética y expone, especialmente a mujeres y niños, a enfermedades respiratorias severas.
El gas natural se consolida como una puerta de entrada a una vida más digna, segura y saludable, al reducir el tiempo dedicado a la recolección de leña, mejorar la calidad del aire en los hogares y disminuir los riesgos para la salud.
Beneficios ambientales y calidad del aire
En materia ambiental, los datos presentados durante la jornada fueron contundentes. En 2024, la industria del gas natural redujo sus emisiones en 27,1% y evitó la emisión de 27 millones de toneladas de CO₂, equivalentes a lo que absorberían 1.227 millones de árboles.
En el sector transporte, los beneficios son igualmente significativos: los vehículos dedicados a gas natural reducen 99,9% del material particulado, 75% de los óxidos de nitrógeno y entre 30% y 50% del CO₂, convirtiéndose en una de las soluciones más efectivas e inmediatas para mejorar la calidad del aire urbano.
Competitividad, inversión y aporte al país
Durante 2024, la industria invirtió USD 817 millones en exploración y producción, con el objetivo de incorporar nueva oferta y sostener la producción existente. Además, aportó COP $3,3 billones en impuestos y regalías, equivalentes al 0,1% del PIB y al 1% del recaudo nacional, recursos clave para financiar proyectos regionales en vías, educación e infraestructura social.
El informe también resalta el papel del gas natural en la producción de urea, insumo esencial para la agricultura y la seguridad alimentaria, subrayando su relevancia para la competitividad del país y la estabilidad de la canasta familiar.
Un llamado a decisiones de país
El Informe Gas Natural en Cifras 2025 concluye con un mensaje claro: garantizar la seguridad energética no es un debate ideológico, sino una decisión de país. Acelerar proyectos estratégicos, fortalecer la infraestructura, actualizar la regulación y avanzar en el desarrollo de recursos disponibles es fundamental para asegurar energía confiable, asequible y sostenible para todos los colombianos.
Desde Naturgas, se reafirma el compromiso de seguir promoviendo el diálogo técnico, el análisis basado en evidencia y el trabajo conjunto con el Gobierno, la industria, la academia y la sociedad.
El futuro energético de Colombia se escribe hoy. Y el gas natural es, sin duda, uno de sus protagonistas.6








